Componentes neurocognitivos y somáticos del aumento de temperatura durante la meditación Tummo: leyenda y realidad.
La meditación G-Tummo combina componentes neurocognitivos y somáticos para generar calor: el somático involucra respiración profunda y contracciones musculares que provocan termogénesis, mientras que el neurocognitivo (visualizaciones, foco mental) activa la Red Neuronal por Defecto (DMN) y el metabolismo, permitiendo sostener ese calor para una profunda conexión mente-cuerpo, disipando el misticismo esotérico al demostrar que el poder mental y la fisiología trabajan juntos para elevar la temperatura corporal, especialmente en las extremidades.
Las historias de meditadores g-tummo, capaces misteriosamente de secar sábanas mojadas envueltas alrededor de sus cuerpos desnudos durante una gélida ceremonia en el Himalaya, han intrigado a académicos y profanos durante un siglo.
El Estudio 1 se realizó en monasterios remotos del este del Tíbet con meditadores expertos que realizaron prácticas de respiración tummo mientras se les medía la temperatura axilar y la actividad electroencefalográfica (EEG)l.
El Estudio 2 se realizó con participantes occidentales (un grupo de control sin meditación) a quienes se les indicó que utilizaran el componente somático de la práctica g-tummo (respiración del jarrón) sin visualización meditativa.
Se observaron aumentos significativos de la temperatura axilar, de normal a fiebre leve o moderada (hasta 38,3 °C), entre los meditadores únicamente durante la meditación g-tummo con Respiración Forzada, acompañada de aumentos en la potencia alfa, beta y gamma.
La magnitud de los aumentos de temperatura se correlacionó significativamente con los aumentos de la potencia alfa durante la meditación con Respiración Forzada.
Los hallazgos indican que hay dos factores que influyen en el aumento de temperatura. El primero es el componente somático que causa la termogénesis, mientras que el segundo es el componente neurocognitivo (visualización meditativa), que ayuda a mantener los aumentos de temperatura durante períodos más prolongados.
Resultados: Sin visualización meditativa, tanto meditadores como no meditadores fueron capaces de usar la respiración del jarrón con Respiración Forzada solo por un tiempo limitado, lo que resultó en aumentos de temperatura limitados dentro del rango de la temperatura corporal normal.
En general, los resultados sugieren que aspectos específicos de la técnica g-tummo podrían ayudar a quienes no meditan a aprender a regular su temperatura corporal, lo cual tiene implicaciones para mejorar la salud y regular el rendimiento cognitivo.